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NUESTRA HISTORIA
A mediados de la década de los ochenta un grupo de entusiastas dirigentes deportivos de la zona deciden dar vida a una de las instituciones con más historia y reconocimientos del fútbol infantil nacional. La Academia La Serena nace un 21 de agosto de 1987, con la importante finalidad de entregarle a los niños un lugar seguro para crecer como futbolistas y, en especial, como personas.

La historia de esta institución comienza a escribirse con letras doradas desde que una veintena de padres y apoderados deciden abandonar otra academia infantil, por creer que los objetivos no concordaban con los de ellos. Deciden emprender un nuevo rumbo e iniciar el sueño de crear una Academia Infantil propia, que cumpla con los requisitos primordiales que buscaban.

En la casa de uno de aquellos padres, específicamente de Jorge Reygadas, ex dirigente de distintas instituciones deportivas locales y quien se convirtió con el tiempo en una de las personas más entusiastas con la idea de la creación de un nuevo club deportivo, se reunieron para dar vida al nuevo proyecto.

Junto a Reygadas, una veintena de padres buscaban el lugar donde sus hijos pudieran desarrollarse como futbolistas y disfrutar sanamente del deporte. Esa reunión fue el inicio del club que los cobijaría por años, y que les entregaría los valores necesarios para afrontar la vida en sociedad.

“Un día les avisé a todos los padres de la categoría 1975 de otra academia de fútbol, para que nos juntáramos en mi casa a conversar. Fue en mi propia casa que realizamos la primera reunión”, recuerda Reygadas, quien estuvo por varios años en la Academia La Serena.

Así, se planteó en esa reunión la idea de formar una nueva academia de fútbol, en la que tuvieran la suerte sus hijos de jugar, la que comenzaría a funcionar con gente amiga, que se conocían desde un tiempo, por lo que el trabajo no se hizo para nada pesado.

También desde sus inicios estuvo Jorge Tornero, partícipe de las primeras reuniones y de las primeras directivas. Fue vicepresidente de la primera directiva, la cual estuvo compuesta además por Mario Godoy como presidente, María Spencer de González como secretaria y Jorge Reygadas como tesorero.

“Mario Godoy duró sólo algunos meses como presidente (...) Por falta de tiempo debió dejar su cargo y asumí como presidente. Esto a mediados del año 1988 y me mantuve hasta mediados del año 1991”, recuerda el entonces mandamás Tornero.

El resto se fue dando con el tiempo. Comenzaron a informar sobre la creación del nuevo club, utilizando todos los medios disponibles y así mucha más gente se enteró del proyecto acercándose para conocer la nueva Academia.

Sin premeditarlo nos fuimos haciendo conocidos a nivel regional, y para la primera citación pública de jugadores llegaron casi 150 niños a probarse. Una cifra que nunca nadie imaginó y que llenó de expectativas a los dirigentes que hasta ahí luchaban por la consolidación del nuevo proyecto.

Las futuras reuniones seguían teniendo como sede la casa de Jorge Reygadas. “Concurrían alrededor de 15 a 20 personas ya que sólo teníamos una categoría, la 75’.

Luego las hicimos en una fábrica de muebles que tenía en Balmaceda. Incluso recuerdo que después las realizamos en el edificio que tienen los Bomberos y en la Iglesia Lourdes. De todos lados se nos abrieron las puertas”, rememora el primer tesorero que tuvo el club.

En aquellas reuniones debieron tomarse decisiones fundamentales para comenzar a darle vida al proyecto, como la elección de un color distintivo para el uniforme, el nombre oficial, un logo y una directiva central.

Decidieron nombrarla Academia Deportiva La Serena, utilizar los colores distintivos de la ciudad: el rojo y el blanco.

Sobre el logo distintivo de la institución, el cual sigue luciendo en todas las camisetas de nuestros actuales futbolistas, existen algunas hipótesis y versiones encontradas.

Reygadas reconoce ser el creador del logo, “pensé en el fútbol y puse una copa con un balón encima, aunque los colores los puso otra persona”, señala. En lo referente al slogan que luce hasta hoy nuestra institución: “Amar, Educar y Respetar la Niñez”, la creación se la adjudica Jorge Silva, entrenador por seis años de la serie 79´ y que fue uno de los primeros entrenadores que tuvo la institución.

Miguel Arriagada reconoce ser también uno de los creadores de la Academia, al ingresar unos meses después de su fundación en el año 1987. Ingresó gracias a su hijo Rafael, que llegó a integrarse a la serie 1978.

Se convirtió luego en presidente de la institución el año 1991 y así recuerda las reuniones semanales que realizaban: “Éramos un grupo muy unido ya que todos los padres nos conocíamos. Se hacían unas reuniones masivas. Como no teníamos una sede fija, nos apadrinó el padre Alejandro Silva y después el padre Waldo Alcalde, en la parroquia Lourdes”.

La segunda directiva central quedó compuesta entonces el año 1991 por Miguel Arriagada como presidente, Jorge Tornero como vicepresidente, Jorge Reygadas siempre como tesorero y Adriana Pousa. Una de las grandes diferencias de esos años con los actuales, era que todas las decisiones eran tomadas por cada categoría en particular.

“Cada serie trabajaba en forma independiente, tomando decisiones y acuerdos en forma individual, aunque todo se informaba debidamente a la directiva central. Todo lo referido a los nuevos entrenadores, las invitaciones a torneos internacionales que llegaban, etc. Cada serie trabajaba y se financiaba sus viajes, los equipos, los buzos y los balones”, comenta José Sarabia, ex presidente de la categoría 1980.

Muchos nombres saltan públicamente como los responsables directos de la creación de la Academia La Serena y su posterior crecimiento y consolidación en el medio regional.

Nombres como Jorge Reygadas, Miguel Arriagada, Jorge Tornero, Adriana Pousa, y muchos otros, se enmarcan entre los primeros grandes dirigentes que tuvo nuestra institución durante sus primeros años de gestión.


LA PARTE FUTBOLÍSTICA EN LOS PRIMEROS AÑOS.

Directamente relacionada a la excelente labor realizada por una gran cantidad de dirigentes, padres y apoderados, que cumplieron el sueño de la creación de una nueva academia deportiva en la ciudad de La Serena, están los pasos futbolísticos que se dieron en la búsqueda de entrenadores y jugadores que pudieran reflejar en la cancha todo lo que se organizaba fuera de ella.

“Comenzamos a conversar con distintos entrenadores, quienes al ver la gente que estaba a cargo del proyecto ofrecieron entrenar a los niños en forma gratuita y comenzar a trabajar con distintas categorías (...). Cuando tuvimos la serie 75´ bien armada hicimos un llamado público a todos los niños interesados para que acudieran a la antigua cancha de la CCU (ubicada entre Larraín Alcalde y Balmaceda, en el paradero 3 y medio)”, nos relata Jorge Reygadas.

A esa primera citación masiva llegaron sorpresivamente más de 150 niños interesados en el nuevo proyecto, quienes fueron vistos por los dos primeros técnicos oficiales que tuvo la Academia: Iván Castillo y Hugo Valdivia.

Así comenta este episodio Jorge Tornero, “decidimos contratar a Hugo Valdivia e Iván Castillo como técnicos para dirigir a esas dos primeras categorías que teníamos (75’ y 76’). Hicimos un llamado público a través de los diarios, a la antigua cancha de la CCU, a todos los niños que quisieran probarse”.

“Nos reunimos en la antigua cancha de la CCU, que ya no existe. Me llevaron, me junté con algunos apoderados y comencé a trabajar. Unos días después, comencé a llamar por teléfono a todos los profesores de La Serena que conocía y que tenían niños para que se pudieran incorporar a la nueva Academia”. Así recuerda el profesor Hugo Valdivia, el primer entrenamiento y las primeras gestiones que se hicieron para armar cada serie.

Miguel Arriagada recuerda otros datos relevantes, “partimos con dos categorías, la 75´ y la 76´, a cargo de Hugo Valdivia, y luego creamos la 77´ que estuvo dirigida por Iván Castillo. Entrenábamos los sábados en una cancha de River Vegas Sur, ubicada en la esquina de la Costanera con Cuatro Esquinas y algunas veces en la cancha de la CCU”.

El ex directivo agrega que pertenecían a la Academia unos 65 niños, ya que el crecimiento fue grande al transmitirse la noticia entre conocidos. “Los mismos niños que integraban la Academia, invitaban a sus amigos y a los compañeros de colegio”, añade Arriagada.

Luego de unos años, y debido a la gran insistencia de padres y apoderados que no podían hacer jugar a otros hijos, se pensó en la creación de nuevas series. “Debido a la gran cantidad de niños interesados, decidimos crear dos nuevas series menores: la 77’ y la 78. El tercer técnico que se contrata es Ramón García quién dirigió a la serie 78´ por algunos años. También estuvo Jorge Frías, pero por muy poco tiempo”. Las palabras del entonces presidente Tornero sirven para explicar el rápido crecimiento que tuvimos como institución.

A finales de los ochenta ya existían cuatro series totalmente compuestas. Para potenciar el trabajo técnico, se une al trabajo un nuevo entrenador, Jorge Silva, quién hoy trabaja en las divisiones menores de Deportes La Serena.

Silva recuerda que “nos demoramos más o menos un año en crear las nuevas categorías, en la búsqueda de talentos, recorriendo todas las canchas en que se disputaban partidos los fines de semana. Una vez conformado el plantel trabajamos fuerte, entrenábamos todos los días, salía de mi trabajo y acarreaba a todos los niños en mi auto. Nos empezamos a reunir en el Cendyr, que se convirtió en nuestro centro de operaciones, y también entrenábamos en Cuatro Esquinas con la Avenida del Mar, nos acomodábamos en cualquier lugar donde se podía entrenar y así prepararse para los partidos amistosos, los campeonatos internacionales y los viajes”.

El entrenador, que hoy se desempeña como entrenador de las sub 15 y 16 de Club Deportes La Serena, tuvo muchas satisfacciones con estas nuevas series, incluso obteniendo campeonatos a nivel nacional e internacional. “Nos preparamos bastante bien, reunimos un buen grupo de jugadores, y gracias al entrenamiento fuerte que realizábamos, con el correr del tiempo progresaron muchos niños que no tenían condiciones innatas para el fútbol”.

A finales de los años ochenta, cuando se funda nuestra Academia, no existían muchas academias de fútbol ni elencos infantiles para poder disputar partidos amistosos u organizar torneos regionales. La solución encontrada por los directivos de la época fue viajar dentro del país, enfrentarse a rivales con trayectoria y nombre y ver en cancha el verdadero potencial que podían tener nuestras primeras series.

Jorge Tornero recuerda el primer viaje realizado por una serie de la Academia La Serena fuera de las fronteras de la Cuarta Región. “En enero de 1988, sólo unos meses después de la fundación de la Academia, fuimos a un torneo muy bueno que existía, que era de la filial de Cobresal de Maipú. Fue el primer torneo que disputamos. Era una sola categoría, la 76’. Llegamos a las semifinales, donde salió campeón un muy buen equipo ecuatoriano, y segundo fue O´Higgins que tenía a un libero extraordinario, que ocurrió ser Clarence Acuña, quien jugó después en Inglaterra y en la selección. Estando en este torneo en Maipú nos invitan a un torneo en Godoy Cruz, Argentina. Decidimos ir y no volvimos a La Serena. Llevé a la serie a una parcela de mi suegra que está en Maipú, alojamos cuatro días y de ahí nos fuimos a Mendoza a jugar el Mundialito”.

Otro de los recordados primeros viajes realizados fuera de la ciudad de La Serena se efectúa para Fiestas Patrias de 1989, torneo organizado por el mismo club Cobresal, Filial Santiago, disputado en cuatro subsedes: Santiago, Rancagua, Curicó y Rengo. En esa oportunidad se viajó con las series 76´ y 77´ a Curicó, enfrentando a las delegaciones de Provincial Osorno, Rangers de Talca y el dueño de casa.

Ambas categorías obtuvieron excelentes resultados en esta primera etapa, clasificando para la etapa final a disputarse íntegramente en la capital. La serie 77´ fue la que obtuvo mejores resultados, al consagrase vicecampeón del certamen, cayendo en la final por 3 goles a 1 frente a San Juan de Arica.

La delegación estuvo compuesta en esta oportunidad por el directivo Carlos Zepeda y los técnicos Iván Castillo y Ramón García.

Jorge Tornero reconoce la falta de rivales regionales en esa época y explica la idea. que tuvieron con Jorge Reygadas para suplir esa falencia. “Fuimos dos de los ideólogos del actual torneo Acefa, ya que como empezaron a crearse por esos años algunas academias nuevas, nos faltaba competencia durante el año. Por esto reunimos a Vicuña, Ovalle y Andacollo, y organizamos un campeonato, que luego se transformó en lo que es hoy Acefa. Los niños tenían competencia durante todo el año, viajaban bastante”, recuerda el ex directivo.


LOS VIAJES INTERNACIONALES

Una de las actividades que más se recuerdan de estos primeros años de existencia, fueron los viajes realizados a diferentes partes del mundo. EEUU, Europa y Perú, fueron tres destinos frecuentemente visitados por numerosas delegaciones de la Academia La Serena, y de la cual se guardan recuerdos imborrables.

Según Tornero, todos los viajes que realizaban las academias regionales, nacen gracias a la Academia Cantolao de Lima, Perú. “Ellos son en Sudamérica los creadores de las academias de fútbol junto a Tahuichi de Bolivia. Organizan torneos desde hace mucho tiempo. Tuve la suerte de viajar a uno de estos torneos el año 1984 y ahí supimos que Cantolao ya viajaba a torneos internacionales. En este torneo de Cantolao llegan los dirigentes de los torneos de Europa principalmente a invitar a equipos de esta parte del mundo”.

El primer viaje al exterior que se tenga memoria, ocurrió durante las vacaciones de invierno del año 1988, cuando las cuatro series hasta ese momento existentes viajaron a los EEUU. Las series 75´ y 76´ fueron con destino a Miami, y las 77´ y 78´ a un torneo organizado en la ciudad de Denver.

El ex directivo Miguel Arriagada recuerda que “durante esos primeros años llegaban muchas invitaciones. Un día nos reunimos en casa de Jorge Tornero a discutir si podíamos viajar o no. Y al final nos decidimos por viajar”.

Jorge Reygadas rememora esos momentos de su viaje con la delegación que fue a Miami, “Viajé con doce niños de la categoría 75´ que podían costearse los pasajes una semana antes del torneo. Me quedé con todos ellos en la casa de un familiar que vive allá, todos bien acomodados en su departamento, esperando al otro grupo que venía con el entrenador. Conocimos Orlando y DisneyWorld, la pasamos muy bien”.

Pero no todo fue tan fácil de conseguir, ya que los costos eran muy caros y la responsabilidad de viajar con menores de edad al extranjero era grande para los directivos a cargo de las delegaciones. “De primera nos asustamos porque eran palabras mayores llevar a un grupo de niños tan lejos”, recuerda Reygadas.

Jorge Silva, quién tuvo la suerte de viajar al año siguiente nuevamente a Estados Unidos con la serie 79´ recuerda que ese viaje hasta hoy es recordado por una característica muy particular, ya que “hicimos algo que ninguna academia ha hecho en los viajes, ya que tuvimos una semana de campeonato y otra semana de recreación. Era bueno que ellos tuvieran también una parte recreativa, por lo que arrendamos una van, guardamos todos los bolsos y partimos a recorrer Florida. Estuvimos en DisneyWorld, el Sea Aquarium, Orlando, recorrimos prácticamente todo Florida, alojándonos en hoteles, con buena comida, sin problemas durante una semana”, recuerda el actual entrenador de la divisiones menores de Deportes La Serena.

Gonzalo Benavente fue parte de la delegación que realizó ese primer viaje fuera del país representando a la serie 78’ a la cual pertenecía, recuerda que “como experiencia es impagable ya que además de conocer esos lugares, conoces sus culturas, como piensan, etc, y por supuesto, lo que te deja lo competitivo al enfrentarse a equipos de poder internacional que nunca creías poder enfrentar. Con el esfuerzo de mis padres pude alcanzar ese sueño desde tan pequeño, ya que en ese entonces solo tenía 10 años y es ahí donde ya me empecé a encarrilar de lleno en mi objetivo, siempre en esos campeonatos anduve de buena forma y rendí al máximo junto con mis compañeros”.

Benavente tiene una particularidad muy especial, ya que ha estado ligado de diferentes maneras a la Academia La Serena, a lo largo de su vida. Primero fue uno de los futbolistas más destacados que tuvo la institución durante los primeros años, llegando al profesionalismo rápidamente vistiendo la camiseta de Deportes La Serena. Se convirtió así en el primer jugador surtido de la Academia en ser parte de una selección nacional juvenil, al integrar la Selección Sub 20, con la que pudo enfrentar a equipos como Argentina, con futbolistas hoy consagrados a nivel mundial como Juan Román Riquelme, Diego Placente, Bernardo Romeo, Pablo Aimar y Esteban Cambiasso, entre otros.

Al hablar sobre la Academia, recuerda con mucha nostalgia esos hermosos años y estos primeros viajes al extranjero, que lo llevó a conocer EEUU y Perú. “Tuvimos una actuación más que brillante en EEUU, donde salimos en cuarto lugar, dejando atrás a equipo de gran envergadura física y calidad futbolística. En Perú salimos en tercer lugar, lo cual eso si fue el pasaje más amargo en mi estación en la Academia La Serena ya que ese campeonato era nuestro y se nos fue de las manos en un segundo, pero el fútbol es así”, recuerda Benavente.

pudo estar mucho tiempo alejado de su querida Academia La Serena y debido a su amor por el fútbol, decidió realizar los estudios para entrenador en el Instituto Así nace la idea de un viaje mucho más complicado, ya sea por lo costoso del mismo, como también por la distancia y la cantidad de días que se necesitaban para el trayecto.


PRÓXIMO DESTINO: EL VIEJO CONTINENTE

El primer viaje con destino a Europa ocurrió durantes las vacaciones de invierno del año 1989, en el cual se disputaron tres campeonatos consecutivos. Tornero recuerda de esta manera la organización anterior a emprender el viaje. “La primera categoría que viajó fue la serie 75’.Tomamos la decisión que viajaban todos, los 18 jugadores, no podía ocurrir que solo viajaran los que podían costearse el pasaje. Iba todo el equipo o no iba ninguno. Tuvimos que incentivar entonces a los papás para que trabajáramos unidos.

Uno visualizaba quienes eran los padres que podían costear los pasajes de sus hijos, y con ellos nos juntamos a trabajar para juntar plata para aquellos que no podían costeárselo. Nos fue tan bien organizando actividades, que cada uno tuvo que pagar sólo el 30 % del total o menos. Incluso invitamos apoderados para que nos acompañaran, algunos personas que no tenían ni hijos en la Academia. Como acompañantes fueron más de 10 personas (...) Nosotros le ofrecíamos el alojamiento en Europa, a cambio de un aporte para un pasaje de uno de los niños. De esta misma manera nos organizamos para ir los años 1989, 1991 y 1993 a Europa”.

El periplo europeo consistió en la participación en tres campeonatos, insertos en el verdadero “circuito futbolístico” que realizan en conjunto los países europeos. Esta primera vez, participamos en los campeonatos Helsinki Cup, de Finlandia; luego en el Gothia Cup, jugado en Gotemburgo, Suecia; y por último en el Dana Cup, disputado en Hjorring, Dinamarca.